1. Calma tu respiración
Inhala por la nariz contando hasta 4, sostén 4 segundos y exhala lento por la boca. Repite 5 veces y siente cómo se afloja tu cuerpo.
Un rincón de calma: consejos sencillos de relajación para el día a día.
Empezar a relajarmePequeños hábitos que traen calma. Elige uno y empieza hoy.
Inhala por la nariz contando hasta 4, sostén 4 segundos y exhala lento por la boca. Repite 5 veces y siente cómo se afloja tu cuerpo.
Sube los hombros hasta las orejas, sostén 5 segundos y suéltalos. Gira el cuello despacio a cada lado y libera la tensión del día.
Un té de manzanilla o tilo, sin prisa: siente el calor de la taza, huele el aroma y toma sorbos lentos. Un ritual simple que calma.
Agua tibia, luz tenue y unos minutos solo para ti. Deja que el agua afloje tus hombros y espalda mientras respiras profundo.
Pon música tranquila o sonidos de la naturaleza a volumen bajo. Cierra los ojos y deja que el sonido ocupe tu mente por unos minutos.
Guarda el teléfono 30 minutos. Sin pantallas ni noticias: lee algo, mira por la ventana o simplemente no hagas nada.
Un paseo corto al aire libre, sin prisa ni audífonos. Observa los árboles, siente el aire en la cara y camina a tu propio ritmo.
Anota en un papel lo que te preocupa y una cosa buena del día. Vaciar la mente en palabras ayuda a soltar lo que pesa.
Sigue el círculo: inhala, sostén y exhala. Elige cuántos ciclos quieres hacer.
Pulsa «Comenzar» cuando estés cómoda.
Termina el día en calma y prepárate para dormir mejor.
Para esos momentos en los que necesitas un respiro rápido.
Dale play, cierra los ojos y deja que la calma llegue.
Este espacio se creó para compartir consejos sencillos de relajación que ayudan a encontrar calma en el día a día. Esperamos que también te sirvan.